De Jesús con Amor
 

Sé un buen compañero

 

El matrimonio es sagrado a Mis ojos.

Cuando veas que tu esposa padece necesidad y dolor, debes conmoverte, compadecerte, orar por ella, consolarla, expresarle amor y comprensión y tratarla con benevolencia.

No te exasperes, no te hartes ni te desanimes si por un tiempo se la ve más débil.

No te lo tomes como un gran inconveniente y un obstáculo.

 

Más bien mírala con compasión y ternura.

Tómala en tus brazos y consuélala, ámala, llora por ella.

Y sobre todo, ora por ella.

Si no eres capaz de manifestar amor, ternura y compasión a esta mujer, que es tu esposa, ¿cómo vas a hacerlo con los demás?

 

 

AnteriorSiguiente

 

Inicio